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POR QUÉ CAMBIA TODO CUANDO TE CASAS (segunda parte)

Hace algunas semanas comentábamos cómo «todo cambia» cuando nos casamos, y como muchas personas casados, hombres y mujeres, suelen decir a chavos o chavas que se van a casar comentarios nada inspiradores, por el contrario, cínicos-agüitantes, que lejos de animar al matrimonio, muchas veces orillan a pensar que el matrimonio condena a que cambie todo lo divertido del noviazgo. Y es lamentable.

Paréntesis: (si no leíste la primera parte, ve y chécala para que te haga más sentido la reflexión de hoy).

Pues bueno, he continuado meditando el tema, y después de varias pláticas con algunos matrimonios amigos, he caído en cuenta de que cuando escribí esa primera parte, para empezar partí de una concepción errónea. Traté de «justificar» el cambio que innegablemente sucede cuando el noviazgo se convierte en matrimonio.

** No seas flojo(a), ve y lee la primera parte.

Me di cuenta, de que me faltó mucho para explicar realmente el sentido de este cambio que experimentamos. Y es que, al arrancar de esa equivocada idea, olvidé que lo que habría en todo caso que explicar, no es por qué cambian, sino que no cambiaran las cosas, cuando ya te casaste. O sea, lo normal es que cambien, no al revés.

LAS COSAS VAN A CAMBIAR PORQUE ESTÁS ASUMIENDO EL CAMBIO MÁS IMPORTANTE DE TU VIDA

Fíjate, del noviazgo al matrimonio hay un cambio a fuerzori, así como lo hubo también del ser soltero(a) a tener novio(a). Así como cuando te conviertes en el novio o la novia de alguien, ya no es prudente o conveniente que «estés hablando» (léase whatsappeando, inboxeando, etc), con otras personas del sexo opuesto; de igual modo, cuando te casas, ya no encaja con tu nuevo rol que tengas actitudes propias del noviazgo o de la soltería: que llegues a tu casa a la hora que se te dé la gana o que tengas un «mejor amigo» o «mejor amiga» distinto a tu esposo(a) y le platiques intimidades de tu vida, por mencionar dos ejemplos.

Quiero aclarar que nunca te voy a decir que una actitud esté bien o mal, porque todo es relativo y subjetivo; lo que para mí puede ser malo para el matrimonio, para ti puede ser muy equis. Pero ojo, tampoco podemos caer en el relativismo total, porque caeríamos en el extremo de negar que hay principios básicos y naturales en las relaciones humanas, particularmente en la vida de casados. Y de que los hay, lo hay.

De modo que, pongamos otro ejemplo, si te casas, pero quieres mantener el ritmo social de tener con tus amigos y/o amigas, lunesitos, martesitos, miercolitos y juevesitos, sin tu pareja, no, no necesariamente estés mal, pero sí van a ser más las probabilidades de que, tarde o temprano, dejes de tener temas de conversación común con tu pareja. Posiblemente te vas a llevar más con el amigo de tu oficina con el que además de pasar toda la mañana a diario, te vas de drinks todos los viernes. ¿Me explico por dónde voy?

Necesitamos comprender que la mujer o el hombre casados, que no ajustan su pensamiento, actitud y comportamiento a la altura que requiere el matrimonio, están en lo que podemos llamar «el síndrome del soltero-casado, o la soltera-casada».

El soltero-casado o soltera-casada, es quien no está dispuesto a renunciar a compromisos sociales a los que antes de casarse nunca faltaba, es quien piensa que no tiene por qué dar explicaciones a su hombre/mujer de lo que hace con su dinero, es quien pone los planes profesionales por encima del interés familiar, es quien escucha más a sus papás que a su esposo(a)**… sabes por dónde voy.

** Pérame, no te asotes, estoy tratando de explicar lo más claro y práctico posible lo mínimo que requiere el matrimonio para empezar por bueno camino.

No estoy sugiriendo que le tengas que pedir permiso al hubby o a la wifey para salir a cenar solo(a) con tus amigos, de ningún modo pienso que el casarte implique dejar de lado tus aspiraciones personales y profesionales, no estoy diciendo nada que vaya en contra de que mantengas tu esencia, tus propios sueños y metas.

Estoy diciendo que el matrimonio es un grandísimo compromiso, que va a requerir que cedas algunas cosas por tener muchas otras, que vas a tener que negociar, que hay que tomar acuerdos, que tienes que estar abierto a platicar y compartir.

Las personas siempre tendremos decisiones personales, y de pareja. Voy a poner un ejemplo drástico, pero para explicar el punto. Supongamos que un día quieres invitar a tus papás a comer, ellos y tú solos para platicar equis cosa. Y tú pagas. No pasa nada. Ahora, si quieres regalarle un carro nuevo a tu mamá, probablemente sería bueno que lo comentes primero con tu hombre/mujer, es un gasto fuerte para la inmensa mayoría de los matrimonios.

Para eso te casas. Para compartir tu vida. Tus decisiones. Tus planes. Tus sueños.

Ahora, lógicamente, así como hay millones de matrimonios en el mundo habrá millones de acuerdos distintos, algunas parejas no coincidirán con otras en diversas maneras de llevar la vida social, profesional, familiar o económica en el matrimonio, pero lo importante es que haya acuerdos, que haya comunicación, y que se respeten mutuamente. Y que a ti y a tu esposo(a) les funcionen.

De lo que no hay duda, es que las cosas van a cambiar cuando te cases, y es que en realidad deberías preguntarte: si no quiero que evolucione, si no quiero que cambie mi relación, ¿para qué quiero casarme?

En general, creo que todo está en el chip mental que traigas. El cambio no es malo, tenemos que dejar de asociar el cambio a lo negativo. Sin cambio, no hay crecimiento. Y ese cambio no te mortificará, y no serás de los que hablan mal del matrimonio, sino por el contrario, serás de los que pueden decirle a otros chavos y chavas que el matrimonio es lo mejor que te ha pasado, si te casas por los motivos correctos, con la mentalidad correcta.

Ahora, me encantaría saber ¿qué piensas tú sobre todo esto? ¿Qué les ha funcionado a ustedes como pareja? ¿Cuánto tienes de casado(a), tal vez tienes algún tip que compartir?

Como siempre, gracias por leerme y compartir! un abrazo con cariño,
– Marcia


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2 Comments

  1. Mi granito de arena...

    Que padre leerte Marcia!

    Literal me aventé los dos artículos como dijiste jajaja….. y bueno aquí va lo que pienso… (la verdad no suelo escribir mucho en blogs y demás pero hoy estuve en mis 5 min 😉 )

    Te comparto que desde mi experiencia me he topado con amigos «desalentadores» y anti-matrimonio (ya casados) que sin duda en su momento me pusieron a pensarlo una y otra vez, con el paso de mi relación de noviazgo me ocupé junto con mi ahora esposo de «analizar» el porqué de esos comentarios tan pesimistas, preguntarnos que queríamos nosotros y qué estábamos haciendo para lograrlo, creo que fue enriquecedor poner el tema en la mesa y buscar herramientas que nos ayudaran a lograr un mejor diálogo, la herramienta de FOCCUS es excelente porque tocamos temas que en 4 años de novios no nos habíamos planteado y muchos otros los considerábamos obvios, pero de igual manera había que hablarlos y establecer acuerdos, literalmente, para que más adelante no hubiera fallas.

    Finalmente decidimos dar ese gran paso al cambio como tu mencionas, a elegir vivir en pareja, vivir como un matrimonio, es verdad que los cambios son INEVITABLES, van a suceder, cosas tan pequeñas como: cada quién tiene su manera de «apachurrar» la pasta de dientes, la luz en la noche molesta a uno y al otro no, toallas mojadas en las camas, etc etc etc… cada quien va descubriendo que tiene sus fascinantes manías «pikis». Pero también vienen cambios de mayor trascendencia, habrá que aprender a dar y crear tiempo de calidad, puesto que hay una rutina que cumplir, trabajo, estudio, tareas hogareñas etc.. y hay que aprender a no perderse en esa rutina. El tema financiero es importante, cada pareja deberá encontrar su mejor modelo financiero, mitad y mitad, el hombre todo y la mujer ahorra, que se yo, lo que les funcione a cada quien para lograr sus metas económicas e ir creando patrimonio, esto implica algunas modificaciones, tal vez: menos martecitos, menos juevebes, y sobre todo siempre comunicar en que se piensa gastar, ya no es uno sólo, ES UNA PAREJA.

    Llevo casi 6 meses de casada, muchos dirán que sigo de luna de miel (jajaja) pero sólo puedo decir que ha sido DIVERTIDO E INTERESANTE, cada día aprendo algo nuevo y tengo el compromiso de que así sea por varios años más…

    El matrimonio es el ÚNICO compromiso libre por amor, nadie te obliga (bueno hay excepciones pero es otro tema) cada individuo va solito a decir SI ACEPTO, habrá desacuerdos y emociones perturbadoras, distancias psicológicas o físicas, pero deberá prevalecer el COMPROMISO.

    😉 va un abrazo

    1. marciabenavides@hotmail.com

      Muchas gracias por compartir tu experiencia 😉 La luna de miel te durará tanto como ustedes lo quieran, estoy segura. Tienes mucha razón en lo que dices, al final depende de cada pareja tomar sus decisiones y no permitir que la vida «lleve» la relación de pareja, sino llevarla conscientemente. Muchas felicidades y síguelo disfrutando mucho!! un abrazo

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